Category: Electrodomésticos

¿Sabías que ahorras electricidad cuando mantienes tus electrodomésticos limpios?

Cuidar nuestros electrodomésticos no es sólo una cuestión de higiene, también podemos conseguir ahorros importantes. Te preguntarás por qué. Pues hay varias razones.

La primera es que un aparato eléctrico cubierto de polvo y otras suciedades corre el riesgo de sobrecalentarse. Y eso implica un mayor consumo de energía y la consecuente subida de tu factura eléctrica.

Por otra parte, cuando los equipos no reciben el mantenimiento adecuado, su vida útil se reduce. Es más probable que debas repararlo, sustituir piezas o, en el peor de los casos, cambiar el aparato.

Para ayudarte a tener siempre a punto tus electrodomésticos, hemos preparado una práctica guía de limpieza de la lavadora y el frigorífico . Sigue estos consejos y verás cómo logras prolongar la vida de tus equipos y reducir el costo de tus facturas.

La lavadora

El filtro debe limpiarse mensualmente, pues en él se depositan restos textiles, polvo y pelos, que se desprenden al lavar la ropa.

También debes prestar atención a la puerta, las juntas y las gomas, pues allí también se acumula el sucio. Esto puede generar malos olores y producir moho. Es un foco de bacterias que puede afectar tu salud. Para retirar la suciedad basta con pasar un trapo humedecido con agua caliente y jabón. También es aconsejable dejar la puerta de tu lavadora abierta durante un rato al finalizar el lavado, para permitir que el aire seque completamente su interior.

Si tu electrodoméstico cuenta con cajetines para el detergente y el suavizante, utiliza un cepillo empapado en agua caliente y vinagre para eliminar los restos de jabón y calcificaciones que hayan podido adherirse a su superficie.

Y al momento de utilizarla, recuerda que no debes sobrepasar su capacidad. La ropa y el agua deben poder moverse y fluir, pues en caso contrario el lavado no sería eficiente. Además, el jabón tendería a acumularse en determinados lugares y generar atascos de tuberías.

Pero no te pases. Procura utilizar siempre ciclos completos de lavado para evitar el desperdicio de agua y electricidad. Por esa misma razón usa siempre agua fría en el ciclo de lavado.

El frigorífico

¿Te has preguntado alguna vez cuál es el electrodoméstico que más electricidad consume? Tal vez te sorprenda saber que es el frigorífico. Al estar permanentemente conectado a la instalación eléctrica, tiene un consumo constante.

Por eso lo más sabio es seguir los consejos de los expertos, y asegurarnos de mantenerlo en óptimas condiciones que eviten una demanda de electricidad mayor.

Para ello debes prestar atención al estado del serpentín del condensador, el tubo metálico enroscado que está ubicada en la parte posterior. Debes vigilar que este componente no se recaliente, porque en ese caso aumentará su consumo eléctrico.

Limpiarlo es muy fácil. Sólo se necesita pasarle un plumero de vez en cuando, para eliminar el polvo que haya podido depositarse allí.

Tampoco olvides ocuparte de la puerta. La ventosa de caucho de sus juntas actúa como una barrera evitando que el frío se escape. Además de revisar que no presente roturas o grietas, debes limpiarla periódicamente para asegurar su perfecto ajuste.

Para verificar si tu frigorífico cierra correctamente, puedes ayudarte con un billete. Procura introducirlo entre las juntas de la puerta. Si te resulta difícil retirarlo porque está aprisionado, puedes estar tranquilo, pues el cierre de puertas es hermético.

En cuanto al interior, es de suma importancia mantener limpias y secas las baldas y paredes, para evitar la proliferación de bacterias. Cuida también que no se acumule hielo en el congelador, porque eso haría trabajar más al motor.

En una próxima entrada nos ocuparemos del horno y el lavavajillas, otros dos grandes electrodomésticos que nos facilitan la vida, pero pesan mucho en la factura de electricidad.…

Cómo arreglar una lavadora que no centrifuga

Consejos para arreglar tu lavadora

¿Tu lavadora ha sufrido una terrible avería y ahora no puedes lavar tu ropa? ¿No puedes comprar una nueva, pero tampoco puedes permitirte el lujo de llamar a un profesional para repararla? No desesperes, ya que si sigues los pasos necesarios y tienes un poco de habilidad con los electrodomésticos arreglar tu lavadora puede salirte por mucho menos de lo que hubieses imaginado. Uno de los problemas más comunes que suelen sufrir las lavadoras con el paso del tiempo es el que el centrifugado deje de funcionar adecuadamente.

Este tipo de avería resulta muy fácil de detectar pues cuando esto ocurre siempre quedan restos de agua sucia y detergente en el tambor de la misma. No obstante, antes de aventurarte a realizar la reparación, debes saber que nunca debes manipular un electrodoméstico mientras éste se encuentre enchufado a la corriente de luz, ya que si a esto le añadimos el agua de la lavadora podemos convertir la zona en una trampa mortal. Por otro lado, debes saber que cuando vayas a arreglar la lavadora, ésta nunca debe ser volcada por el lado del programador de tareas, sino por el otro lado, pues de esta forma podrías dañarla de manera permanente si el agua acaba filtrándose y al final te verás obligada a comprar una nueva que era justamente lo que no querías.

Arreglar lavadora

Cómo saber dónde está el problema de centrifugado

Lo primero que debes hacer para arreglar la lavadora es ponerla completamente boca abajo para que puedas manipular el interior de una manera fácil. Además podrás adoptar una postura mucho más cómoda y tardarás más en cansarte. Es entonces cuando deberás revisar la manguera para comprobar si ha sufrido algún daño, ya que es posible que necesite ser reemplazada. No obstante, puede que sólo haya que limpiar su interior de obstrucciones, lo cual puedes hacer ayudándote con destornillador. Si éste no es el problema, revisa que la tapa cierre bien y que el interruptor funciones correctamente, si da fallo puede localizar a grandes profesionales de la electricidad.

Si no escuchas el clic, puede que tengas que cambiar el interruptor. Las cintas también podrían ser el problema si están flojas o rotas. Para ello, retira la lavadora y desatornilla la parte trasera. Si este es el caso, no te supondrá ningún problema si alguna vez has cambiado las correas de tu coche o de una bicicleta, ya que el procedimiento es muy parecido. Si sigue sin funcionar, revisa la bomba y asegúrate de que se encuentra bien conectada a la corriente. No obstante, puede que incluso esté demasiado deteriorada y haya que cambiarla por una nueva.

Peor si después de todo esto, no consigues arreglar tu lavadora y sigue sin centrifugar, entonces ya no tendrás más remedio que llamar a un técnico profesional. No obstante, no debes preocuparte, ya que si encargas tu tarea con esta web, podrás establecer el precio que estás dispuesta a pagar y nosotros te enviaremos a uno de nuestros profesionales certificados para que soluciones tu problema. No esperes más para poder lavar tu ropa.…