¿Cómo detectar y eliminar las malas vibras de tu hogar?

Las vibras son aquellas ondas espirituales intangibles que habitan cualquier ambiente y definen la sensación que se produce en las personas al ingresar a un determinado espacio. Esas vibras pueden incidir en las personas de manera positiva o de manera negativa. Están en todas partes e inundan nuestros pensamientos. Son capaces de alegrarnos el día o amargárnoslo. Algunos también llaman a estas vibras “energías”, siendo “energías positivas” aquellas que producen un estímulo de regocijo y productividad, y siendo “energías negativas” aquellas que presentan un halo de melancolía y una sensación de pesadumbre.

Evidentemente, todos queremos las buenas vibras o las energías positivas para nuestro hogar, ya que son éstas las que nos permiten levantarnos con mucho ánimo día tras día y desenvolvernos alegre y productivamente. Además, se ha demostrado que la gente que trabaja o habita regularmente entornos cuya vibra es positiva, suelen ser más creativos e inclinados a la felicidad, mientras que las personas que residen en lugares con energías negativas suelen llevar una vida dantesca plagada de infortunios y malas decisiones. Por demás está decir que debes procurar, por el bien tuyo, el de tus hijos y el de tu familia en general, que tu casa sea un templo de energías positivas.

Sin embargo, muchas personas no obran para generar energías positivas en su hogar porque creen que no hace falta. Aunque creas estar viviendo en un entorno repleto de energías positivas, recuerda que los peces no saben qué es el agua a menos que lo saquen de ella. Así que busca en tu familia algunos familiares pletóricos de felicidad, como aquella abuela que vive en el campo, y visita su casa para que veas cómo es un verdadero hogar plagado de buenas energías. Si no encuentras ninguna diferencia notable entre la casa de la familia feliz y exitosa que visitaste con la tuya, entonces no te preocupes por nada, pero si sí encuentras diferencias y, además, has comenzando a sentirte taciturno estando en tu casa, entonces prepárate para cambiar esas malas vibras.

Para ello, primero debes principiar detectando los entes generadores de malas vibras, como lo puede ser un inquilino descuidado que no le gusta pagar la renta o un gato mal portado que se roba la comida de la mesa. No olvides que la pesadumbre de los animales y plantas es también síntoma expreso de las malas vibras, así que úsalos como termómetro para saber cuándo habrán producido efecto los cambios, aunque tú mismo, más temprano que tarde, te darás cuenta.

Los colores lóbregos de las paredes, grises, azules melancólicos o negros, también suelen ser emisores de energías negativas, al igual que las estridentes combinaciones de colores vivos y la mal iluminación de los espacios. Trata de asesorarte en ese aspecto, con una empresa profesional como Pintores , entre los colores, la luz y tu hogar. Por otro lado, disminuir el ingente uso de la tecnología en tu hogar y dedicarte a prácticas más eco-amigas como la jardinería puede ayudarte a incrementar esas buenas vibras.