Este servicial electrodoméstico imprescindible en los hogares está cumpliendo 100 años

¿Cuál es el formidable aparato domestico que permite mantener desprovista de polvo y partículas indecorosas a las alfombras? Efectivamente es la aspiradora, un electrodoméstico versátil y pintoresco que facilita la limpieza de los recubrimientos alfombrados mediante un sencillo mecanismo de succión que elimina la suciedad que tiene a acumularse en dicho tejido que se puede encontrar en el suelo, las paredes e inclusive en el techo.

Cuando comenzaron a ser comercializadas, las aspiradoras eran unos aparatos muy rudimentarios y toscos que ocupaban un gran espacio en el hogar y durante su utilización emitían un notable estridor, no obstante, gracias a los avances de la tecnología aplicada en el diseño de los artefactos domésticos actualmente existen muchos e innovadores modelos de diferentes tamaños, funcionales y silenciosas, es por ello que hoy en día se puede escoger aspiradoras con bolsas desechables, aspiradoras con contenedores desmontables, aspiradoras automáticas que se limpian de manera automatizada, etc.

De electrodomésticos aparatosos a dispositivos ergonómicos, las aspiradoras han evolucionado notoriamente en el transcurso del tiempo, por lo que existen aspiradoras inalámbricas, aspiradoras de mano, entre otras, sin embargo, resulta interesante conocer que en este año 2018 este artefacto ha cumplido 100 años de existencia.

Si bien en 1908 fue el debut en el mercado de la aspiradora eléctrica creada y diseñada por el poco conocido inventor Spengler Murray, prototipo que otorgo el principio que aún se utiliza para la fabricación de este electrodoméstico, desde años anteriores ya se presentaban los primeros vestigios de este invento, puesto que en 1876 el inventor norteamericano M.R Bisell había diseñado el primer aparato que cumplía la función de limpiar las alfombras.

El aparato mencionado anteriormente que ya posee más de ciento cuarenta y dos años de antigüedad consistía en una serie de cepillos que estaban apoyados en una base giratoria, por lo que al ser accionado el movimiento cíclico de los cepillos barría todo el polvo de las alfombras. Este aparato influencio la creación de la aspiradora moderna puesto que detrás de los cepillos contenía una especie de bolsa con aire comprimido para absorber el polvo que era desprendido por los cepillos, aunque esta idea era solo teórica ya que en realidad la bolsa no funcionaba.

La teoría de una bolsa que recolectara el polvo y las partículas indecorosas de las alfombras fue lo que alentó a la creación de un aparato que mediante el poder de la succión pudiera desplazar las partículas de polvo de la alfombra hacia la bolsa contenedora. El gerente de la compañía Desatascos, resalta la moraleja de esta anécdota, ya que se evidencia que a pesar de que los primeros intentos sean fallidos, se puede aprender de dichos intentos para mejorar la próxima vez.

Como ya se mencionó anteriormente, fue Spengler Murray quien creo la primera aspiradora eléctrica moderna en el octavo año del siglo XX, es por ello que actualmente este instrumento del hogar está cumpliendo un siglo de vida facilitándole a sus usuarios el aseo de las alfombras.